¿QUÉ TIENEN EN COMÚN EUROPA, JAPÓN Y CHINA?

 

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miércoles, 5 de junio de 2019

¿QUÉ TIENEN EN COMÚN EUROPA, JAPÓN Y CHINA?

 
Resultado de imagen de fotografias guerra comercial japon usa reaganPor Juan Antonio Falcón, miembro del Movimiento Europeo y del Team Europe de la Comisión Europea.

 
El presidente Ronald Reagan después de la firma del Acuerdo Plaza en septiembre de 1985 (en el que los cinco países más industrializados acordaron la devaluación del dólar) declaró refiriéndose a Japón: “Cuando los gobiernos permiten la falsificación o copia de productos estadounidenses, se está robando nuestro futuro y ya no es libre comercio”. En la década de los años ochenta del siglo pasado, Estados Unidos presentó a Japón como su mayor amenaza económica,acusándolo de robo de propiedad intelectual, de manipulación del yen y de una política industrial sostenida por el Estado japonés que provocaba el hundimiento de la industria de Estados Unidos y el gran déficit comercial que soportaban los norteamericanos en sus relaciones con Japón.
 
Actualmente, Estados Unidos presenta el mismo argumentario respecto a China y, en cierta medida, respecto a Europa. En esta trama, Japón, Europa y China tienen algo más en común: han resultado víctimas del hábito de Estados Unidos de convertir a otros en el chivo expiatorio de sus propios problemas económicos. Sin embargo, detrás de las acusaciones hechas por los norteamericanos a estas tres potencias, lo que existe es un enorme déficit en el ahorro interno con grandes déficits comerciales y de cuenta corriente de Estados Unidos. Con más de 30 años de diferencia, estos hechos han sido el caldo de cultivo, o la excusa, para las batallas comerciales, con los dos gigantes económicos de Asia. A este “déjà vu” Trump ha unido a Europa.
 
Resultado de imagen de reagan japon fotosPero, como apunté en el artículo “La guerra comercial de Estados Unidos contra Europa”, el déficit comercial de Estados Unidos no es un indicador de prácticas injustas por parte de sus socios comerciales, y las presiones de Trump no reducirán el crecimiento del déficit comercial. El déficit es, en cambio, una medida del desequilibrio macroeconómico, que las propias políticas de Trump han exagerado al realizar una disminución de impuestos sin reducir el gasto.
 
Siendo más concretos, cuando Reagan asumió el cargo de presidente en enero de 1981, la tasa de ahorro neto estaba en el 7,8% de la renta nacional, y la balanza por cuenta corriente del país estaba básicamente equilibrada. Después de los recortes impositivos de Reagan, en dos años y medio, la tasa de ahorro interno se había desplomado al 3,7%, y la cuenta corriente y los saldos de la balanza comercial se convirtieron en déficit perpetuo.
 
El llamado problema comercial de Estados Unidos fue, en gran medida, fruto de sus propias políticas. Pese a ello, la Administración Reagan se enrocó en la negación de la realidad. En su lugar, la culpa se endosó a Japón con quien los estadounidenses tenían el 42% de su déficit comercial en la primera mitad de la década de 1980. El ataque contra Japón cobró vida propia con una amplia gama de reclamaciones sobre prácticas comerciales desleales e ilegales.
 
Resultado de imagen de fotografias guerra comercial japon usa reaganSituándonos casi 40 años más tarde, las similitudes son tristemente evidentes. Pero a diferencia de Reagan, el presidente Donald Trump no heredó una economía con una amplia reserva de ahorro. Cuando Trump asumió el cargo en enero de 2017, la tasa neta de ahorro interno era solo del 3%, inferior a la mitad de la tasa al comienzo de la era Reagan. Pero, al igual que su predecesor, Trump también optó por grandes recortes de impuestos, esta vez para “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Como resultado, la tasa de ahorro interno neto se redujo al 2,8% de la renta nacional a fines de 2018, manteniendo los saldos internacionales de Estados Unidos en rojo.
 
Y es en este punto en el cual China, como protagonista, y Europa, como secundaria, asumen el papel que Japón desempeñó en los años ochenta. De hecho, Estados Unidos percibe una amenaza más grave actualmente porque China representó el 48% del déficit comercial de los estadounidenses en 2018, en comparación con el 42% de Japón en la primera mitad de los años ochenta. Sin embargo, la comparación está distorsionada por las cadenas de suministros globales, que básicamente no existían en los años ochenta. Así, según los datos de la Organización Mundial de Comercio alrededor del 35-40% del déficit comercial bilateral entre Estados Unidos y China refleja insumos hechos fuera de China, pero que son ensamblados y enviados a Estados Unidos desde China. Eso implica que la participación china en el déficit comercial de Estados Unidos es realmente menor que la de Japón en la década de 1980.
 
Curiosamente, Trump colocó a Robert Lighthizer, motor de las batallas comerciales contra Japón en la década de 1980, para liderar los ataques contra China. En ambos momentos, Estados Unidos no ha sido capaz de apreciar la vinculación entre el aumento del presupuesto y los déficit comerciales.
 
Resultado de imagen de fotos deficit usaEstados Unidos, por ejemplo, mantiene un gasto sanitario que consume el 18% de su PIB y un gasto en defensa que excede la suma combinada de los siguientes siete presupuestos militares más voluminosos del mundo. En cambio, aplica recortes de impuestos que han reducido los ingresos del gobierno federal al 16,5% del PIB, muy por debajo del promedio de 17,4% de los últimos 50 años. Pero la cuestión es que en Estados Unidos ningún político quiere ponerle el cascabel al gato de recortar el déficit presupuestario para reducir el déficit comercial y aumentar el ahorro, porque ninguno está dispuesto a enfrentarse con el desgaste que eso supone ante su electorado.
 
En definitiva, para ciertos políticos estadounidenses es más cómodo presentar como malos de la película a otros (Japón, China o Europa) que tratar de vivir de acuerdo a sus posibilidades reales.
   
 
 

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